Créditos rápidos: ventajas y desventajas
Los créditos rápidos están en auge de un tiempo a esta parte. La aparición de la banca online supuso un antes y un después para este tipo de préstamos, y con la crisis no han hecho sino revalorizar su importancia. Ahora bien, si antes los créditos rápidos respondían a caprichos consumistas de cuarto de hora, ahora son, la mayoría de las veces, producto de la necesidad, de la coyuntura económica.
Las empresas que conceden créditos rápidos nos lo ponen bien fácil: una llamada de teléfono, unos pocos trámites y concesión al canto. Sencillo es también obtener un préstamo express a través de los bancos online, al menos mucho más que si acudimos a las sucursales físicas. Pero... ¿es oro todo lo que reluce?
VENTAJAS DE LOS CRÉDITOS RÁPIDOS
Los créditos rápidos tienen sus ventajas, es evidente. Las circunstancias son las que son y poder contar con una cantidad de dinero -en ningún caso muy elevada- en un momento dado nos puede sacar un de un buen apuro.
Como hemos dicho con anterioridad, los préstamos express se obtienen casi de inmediato -entre uno y tres días- y con muy pocos trámites, sin necesidad de movernos de casa y sin documentos que presentar. Además, la flexibilidad a la hora de pagar es la tónica dominante. Hasta aquí todo perfecto.
DESVENTAJAS DE LOS CRÉDITOS RÁPIDOS
¿Dónde está el principal problema de los créditos rápidos? ¿Cuál es la letra pequeña? ¿En qué sitio está la trampa? Nadie da duros a cuatro pesetas, y mucho menos las empresas crediticias, que
a cambio de un préstamo express nos cobrarán siempre unos intereses elevados. Entre un 10% y un 20%; ahí es nada.
Hay que tener en cuenta también que a las comisiones iniciales tendremos que sumar entre un 1% y un 3% adicional por estudio, amortización parcial o cancelación.
RECOMENDACIONES
Desde las organizaciones de consumidores y usuarios nos aconsejan ser comedidos y no contratar créditos rápidos, salvo en casos de estricta necesidad. “Hay que apretarse el cinturón, contener los gastos y evitar cualquier clase de préstamo”, recomienda Rubén Sánchez, portavoz de FACUA.
“Estos préstamos nacieron para atender un consumo compulsivo, pero ahora se solicitan por supervivencia”, afirma el presidente de Ausbanc, Luis Pineda, quien advierte además que son los inmigrantes, las amas de casa, los pequeños empresarios y las personas endeudadas -a los que los bancos no les conceden más dinero- el principal objetivo de los prestamistas.