Estás en el área de cheque parado
La apuesta social del Gobierno para contrarrestar los efectos de la crisis ha tenido en el llamado “cheque parado” una de sus propuestas más polémicas. A pesar de sus aparentes buenas intenciones, de nacer con la intención de ayudar a los desempleados sin ingresos, el camino de esta medida fue desde el principio tortuoso: los sindicatos la criticaron por rácana, la oposición dijo de ella que era “injusta”,… Ahora las aguas parecen volver a su cauce, y la iniciativa, necesaria como pocas, se está convirtiendo en la tabla de salvación -temporal, eso sí- de muchas familias españolas.
Ni el primero de agosto, ni el primero de junio; será el día 1 de enero el que marque la frontera del antes y el después en la ayuda de 420 euros prevista por el Gobierno para parados sin prestación ni ingresos añadidos. Tras la última y definitiva ampliación, serán 700.000 los desempleados que se beneficien de la medida, que, eso sí, tendrá un coste añadido de 700 millones de euros con respecto a lo previsto inicialmente.
El “cheque parado” está agitando el panorama político y social con mucha más fuerza de la prevista. La ayuda de 420 euros para parados con problemas está generando reacciones enfrentadas, y al Gobierno no le está quedando más remedio que incluir algunas modificaciones sobre la propuesta original. ¿La última? La posibilidad de que la subvención se extienda a desempleados que carezcan de ingresos desde el pasado 1 de junio, tres meses antes de la fecha prevista inicialmente (1 de agosto).
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