Empleo
Teletrabajo femenino en tiempo de crisis
A estas alturas a nadie le pasa desapercibido que la situación laboral en nuestro país se tambalea. Las colas del INEM son cada día más largas y los trabajadores somos de todo menos optimistas: el 17% de los ocupados ve probable perder su empleo en el plazo de un año. Así las cosas, llama la atención que 64.725 mujeres comenzaran a trabajar desde sus casas en el primer trimestre de 2009, convirtiéndose en el único colectivo del sector del teletrabajo -y de tantos otros- que ha aumentado en plena crisis.
El Centro de Análisis de la Sociedad de la Información y las Telecomunicaciones (Enter) distingue tres tipos de teletrabajadores: los que trabajan desde casa de forma permanente, los que acuden de forma ocasional a un centro laboral y los autoempleados. Todos ellos se sirven de las nuevas tecnologías de la comunicación para desempeñar sus tareas.
Según el director de Enter, Andrés Font, el llamado “trabajo virtual” permite un mejor equilibrio entre la vida laboral y la personal, lo que “beneficia directamente a mujeres, discapacitados y gente que vive en zonas rurales”. Además, las empresas incrementan la productividad y reducen costes, por lo que el negocio parece redondo.
Por el momento, son 1.361.000 las personas que teletrabajan en España, 678.609 de ellas mujeres. La cifra podría aumentar, sobre todo si se demuestra que esta opción permite hacer frente a las exigencias de la economía doméstica y disfrutar a la vez de mayor tiempo libre.
